Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El que no cae no se levanta.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Buena es la costumbre en el bien.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Cada tonto tiene su manía.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Por San Miguel se cata la miel.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
El buen libro de las penas es alivio.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
El que calla, otorga.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
No hay altanería que no amanece caída.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
De persona palabrera, nunca te creas.