El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Que la haga el que la deshizo.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
La duda es la llave del conocimiento.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Cuando masques, no chasques.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El agua fresca se bebe en jarro.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Dar y tejer es buen saber.
Cinco puercos son manada.
Nunca falta un culo para un bacín.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Trato es trato.
Todo se pega, menos la hermosura.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Agua al higo y a la pera vino.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Con tontos, ni a coger hongos.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Capa de pecadores es la noche, señores.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.