Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
El que apura su vida, apura su muerte.
Dios tarda, pero no olvida.
Cada día gallina, amarga la cocina.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Antes me muero que prestar dinero.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Manda, manda, Pedro y anda.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
A árbol caído, todo son piedras.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Son cucarachas del mismo concolo.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Arca abierta al ladrón espera.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Sobre mojado, llueve.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Agua de mañana, o mucha o nada.
El que bien huele, mal hiede.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Cada cual es dueño de su miedo.