Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Asno con hambre, cardos come.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Hombre osado, bien afortunado.
Desvestir un santo para vestir otro.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Carne de cochino, pide vino.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Quien vende barato vende doblado.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
De casa del abad, comer y llevar.