A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
A candil muerto, todo es prieto.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
No necesito niguas para ser tishudo.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Boca abierta, dientes de oro.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
A mucho vino, poco tino.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Ajo hervido, ajo perdido.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Ojo al parche.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Hormigas con ala tierra mojada.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Ni quito ni pongo rey.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
El buen vino resucita al peregrino.
En bote pequeño la buena mermelada.
El río se llena con arroyos pequeños.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Ningún rencor es bueno.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.