A persona lisonjera, ni ...

A persona lisonjera, ni oírla siquiera.

A persona lisonjera, ni oírla siquiera.

Análisis y Reflexiones

🧠 Interpretación Profunda

Este proverbio advierte sobre el peligro de las personas que utilizan la adulación y el halago excesivo, sugiriendo que tales individuos suelen tener intenciones ocultas o buscan manipular. La recomendación de 'ni oírla siquiera' implica que es mejor evitar por completo su influencia, ya que incluso escucharlos puede hacer que uno sea vulnerable a su engaño o que se nuble el juicio.

💡 Aplicación Práctica

  • En el ámbito laboral, cuando un colega o subordinado elogia de manera constante y desproporcionada tus decisiones, podría estar buscando favores especiales o encubriendo errores.
  • En relaciones personales, al identificar a alguien que siempre coincide con tu opinión y te halaga sin crítica constructiva, es señal para mantener la distancia y buscar consejos más honestos.
  • En política o liderazgo, un líder debe desconfiar de los asesores o seguidores que solo dicen lo que quieren oír, ya que esto aisla de la realidad y fomenta malas decisiones.

📜 Contexto Cultural

Este proverbio tiene raíces en la sabiduría popular hispana, reflejando una desconfianza cultural hacia la hipocresía y la falsedad en las relaciones humanas. Su origen preciso es anónimo, pero se alinea con enseñanzas morales presentes en muchas culturas que valoran la sinceridad y advierten contra la lisonja, como se encuentra también en textos clásicos de la literatura española y el refranero tradicional.

🔄 Variaciones

"Al adulador, ni crédito ni favor." "Quien mucho te alaba, o te engaña o te falta."