Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Muestra gran respeto por tu semejante.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
El que de amigos carece es porque no los merece.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Pan y vino y carne, a secas.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Abrojos, abren ojos.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Una rata dentro de una tinaja.
El sol siempre reluce.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
No somos ríos, para no volver atrás.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La muerte, al pobre no se atreve.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
No hay mal que por bien no venga.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Donde está el rey, a cien leguas.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
El Rey es poco para su porquero.
La lengua unta y el diente pincha
Quitar la leña debajo de la caldera.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El que se queja, sus males aleja.
El pan con hartura y el vino con mesura.