Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Lo imposible, en vano se pide.
A tres azadonadas, sacar agua.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Apaga la luz, Mañosón!
Santo que no es visto no es adorado.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
A gato viejo, rata tierna.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
El buen mosto sale al rostro.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Quien no arrisca, no aprisca.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
La ira es locura el tiempo que dura.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.