La fantasía es la droga de la mente
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
A enemigo que huye, puente de plata.
Hablando nos entendemos.
Deja que el buey mee que descansa.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
A dineros dados, brazos quebrados.
Más vale mendrugo que tarugo.
Indios y burros, todos son unos.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El que canta, sus males espanta.
Ley puesta, trampa hecha.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Don sin Din, gilipollas en latín.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
El amor gobierna su reino sin espadas.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Las migas son también pan.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.