Quien mucho desea, mucho teme.
Bodas en Mayo, males las llamo.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Desee bien, sea bueno.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
El que se queja, sus males aleja.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Tal para cual.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Atrás viene quien las endereza.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
El que las sabe, las tañe.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
La mierda cuando la puyan hiede.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Hacer un viaje y dos mandados.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Niño que llora, de mear se ahorra.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Más vale callar que con borrico hablar.
La casa esta donde el corazón.