En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Hijo ajeno, candela en el seno.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Callado mata conejo.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Año lluvioso, échate de codo.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Nadie apalea a un perro muerto.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El buen vino, venta trae consigo.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
En buena casa, mal inquilino.
Las boñigas de los caballos no son higos
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Demasiada amistad genera enfados
Cual el tiempo, tal el tiento.
La muerte hace reflexionar.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Marido, comprad vino; que no lino.
Pan ajeno, caro cuesta.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Quien se quemare, que sople.