Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Pan ajeno, caro cuesta.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
A tres azadonadas, sacar agua.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Valgan las llenas, por las vacías.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Quien escribe mucho desvaría
Más logran las lágrimas que las palabras.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
De la esperanza vive el cautivo.
Tras buen soplo, buen sorbo.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Calienta más el amor que mil fuegos
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Dos capitanes hunden la nave.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Estar como las putas en cuaresma.
Quien siembra, siega.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.