Entre bueyes no hay cornadas.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Limpia tu moco, y no harás poco.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
La verdad sale en boca de los niños.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
A fullería, cordobesías.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
El agua va siempre al río.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
A buen salvo está el que repica.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Querer matar dos moscas de un golpe