Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Menos idea que Geral pasando música.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Donde no hay celos no hay amor.
En la necesidad se conoce la amistad.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
La alegría da miedo
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Lo estancado se pudre.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Las palabras no cuestan plata.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Echarle mucha crema a sus tacos
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
A perro macho lo capan una sola vez
Ayunar, o comer truchas.
Una rata dentro de una tinaja.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Dificulto que el chancho chifle.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Ni llueca eches que pollos saques.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Irse a chitos.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Perdona el error, pero no lo olvides.
El mono sabe el palo al que trepa.
Hablar en plata blanca.