Bueno está lo bueno.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Moza dominguera no quiere lunes.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Saber cuántas son cinco.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Poco dinero, poco sermón.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Jugar al abejón con alguien.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Enero mes torrendero.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
El amor es una hierba espontánea