Que cada cual se rasque con sus uñas.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
A caballo grande, grandes espuelas.
Dios ayuda al que mucho madruga.
La jodienda no tiene enmienda.
A cada día su pesar y su esperanza.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
La edad de oro nunca es la presente.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Como vives, juzgas.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Andarse por las ramas.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
La cabeza blanca y el seso por venir.