Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El corazón que ama es siempre joven.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
El que juega con fuego, se quema.
El queso pesado, y el pan liviano.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
La alegría es el mundo de la libertad
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
La alegría en el alma sana se cría.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Hacer agua los dientes.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Por las vísperas se conocen los santos.
El gorrón tiene que ser sufrido.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
No tires piedras sobre tu tejado.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.