El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
No te vallas a morder la lengua.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Mala cuña es la de la propia madera.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Faldas largas, algo ocultan.
Está como agua, para chocolate.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Buen podador, buen viñador.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
A braga rota, compañón sano.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Jugar a las cartas vistas.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.