Ligero como el ave de San Lucas.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El vino malo es mejor que el agua buena.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
El conocimiento llega a través de la práctica.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
El que anda en silencio, cazar espera.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Quien busca, halla.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Suerte, y al toro.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Buen alimento, mejor pensamiento.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
No está la Magdalena para tafetanes.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Rama larga, pronto se troncha.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Ramos mojados, ésos mejorados.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Amar a todos, confiar en nadie.