El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
El mal comido no piensa.
Cuenta errada, sea enmendada.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Bien o mal, casado nos han.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Los hombres son mejores que su teología
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
El sastre de fama, conoce la trama.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Más mueren de hartos que de faltos.
El que con cojos anda se llama bastón.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
El gusto se rompe en géneros.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Lo imposible, en vano se pide.
Una maravilla, con otra se olvida.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Dime matagatos, que he matado un gato.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Hablar con bestias es para molestias.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.