El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Aún no asamos y ya pringamos.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
El que afloja tiene de indio.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Espéjate para que veas cómo eres.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Caridad con trompeta, no me peta.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.