Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
A falta de trigo, venga centeno.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Hacer de toda hierba un fardo.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Niebla en verano, norte en la mano.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
A buey viejo, pasto tierno.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
El vino abre el camino.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Cama de novios no la tienen todos.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
En el amor solo el principio es divertido
El que adelante no mira, atrás se queda.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Esperanza que consuela, que no muera.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
El zorro viejo huele a trampa.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.