Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Dame pan y dime tonto.
La alegría intensa es cosa seria
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
No cantes victoria antes de tiempo.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Todo hombre tiene su manía.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Para su casa no hay burro flojo.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Qué bien canta María después de la comida.
Feria de loco es el mundo todo.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El arroz es el nervio de la guerra.
Faldas largas, algo ocultan.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
El de las piedras hace pan.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Ni quito ni pongo rey.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Quien hace preguntas no es tonto.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La mujer en la cocina es una mina.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
A tambor mayor, diana no.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Hacerse de la vista gorda.