La falta de progreso significa retroceso.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Llamame tonto y dame pan.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
A camino largo, paso corto.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
La lengua unta y el diente pincha
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Tronar como un arpa vieja.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
A gran prisa, gran vagar.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
El que calla, otorga.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Bailaré según tu música.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Al hombre de rejo, vino recio.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Donde hay duda hay libertad.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
A perro viejo no cuz cuz.
A buen santo te encomiendas.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.