El que más chifle, capador.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Hay desgracias con suerte.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
El saber no ocupa lugar.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El gallo donde canta come.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Tirar la casa por la ventana.
Los amantes que se pelean, se adoran
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Pasar amargura por ganar hermosura.