Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Búho que come, o muere.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Se llena antes el ojo que el papo.
No hay tu tía.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Tapados como el burro de la noria.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Burro cargado, busca camino.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
No hay más chinche que la manta llena.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Bien canta Marta después de harta.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Dar en el clavo.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.