De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Quien empiece el juego que siga con él
No se cazan liebres tocando almireces.
Fruta prohibida, más apetecida.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
El que trabaja, no come paja
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Madre hay una sola.
El toro y el melón, como salen, son.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
El amor enseña a los asnos a bailar
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
La oración de los rectos en su gozo.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
A rey muerto, principe coronado.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
O faja o caja.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Yemas de Abril, pocas al barril.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Muchas candelitas hacen un Cirio.
A la que bien baila, con poco son le basta.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
No le pidas peras al olmo.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
A persona lisonjera no le des oreja.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas