Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Buena fama, hurto encubre.
El que va para viejo va para pendejo.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
De cuentos suele irse a chismes.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Chocolate que no tiñe, claro está
Ser un mordedor de pilares
Por San Andrés, corderillos tres.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
De hora en hora, Dios mejora.
Perro que ladra no muerde.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
A ama gruñona, criada rezongona.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Sacar las castañas del fuego.
Camina como viejo y llegarás como joven.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
En Mayo regresa el rebaño.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Lo que es igual, no es trampa.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Como canta el abad responde el monaguillo.