La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Más perdido que perro en misa.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Una sola vez no es costumbre.
El triunfo de los crueles es breve
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Más ordinario que una monja en guayos.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.