Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Año malo, panadera en todo cabo.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Cada tonto tiene su manía.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Más vale oler a asno que a muerto.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Mal huye quien a casa torna.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Nunca olvides tu casa.
Las desgracias no vienen solas.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Quien da el consejo, da el tostón.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Mal mascado y bien remojado.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Pase mayo, y pase pardo.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
La manda del bueno no es de perder.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Escatimar y dar a putas.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Quien se va, vivo y muerto está.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Las cañas se vuelven lanzas.
La boda de los pobres, toda es voces.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Cada cual mire por su cuchar.
La llaga sana, la mala fama mata.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.