La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Amistad que murió, nunca renació.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Dar puntadas.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Los compañeros de cama se escogen de día
Años de nones, muchos montones.
Con pan y vino, se anda el camino.
La llaga sana, la mala fama mata.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
No compra barato quien no ruega rato.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
A gran prisa, gran vagar.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
La muerte tiene las piernas frías.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
El rico nunca está satisfecho.
El burro al ratón le llamó orejón.
Lo tragado es lo seguro.
Rey determinado no ha menester consejo.
Carne de cochino, pide vino.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Parejo como las calles de León.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Después de la risa viene el llanto.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Por unos pierden otros.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.