Más vale un "toma" que dos "te daré".
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Aguja que doble, para sastre pobre.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
El perro flaco todo es pulgas.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Al saber lo llaman suerte.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Para el avaro, todo es caro.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
La buena mula en el establo se vende.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Campana cascada, nunca sana.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Irse con la soga entre los cachos.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Presto se va el cordero como el carnero.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Amor de asno, coz y bocado.
La vida es un deber a cumplir
Pies, ¿para qué os quiero?.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Año malo, panadera en todo cabo.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.