Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Alegría amagada, candela apagada.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
La barba no hace al filósofo
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Si la manga no es amplia no ondea
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Cuando canta la rana, buena semana.
De casa del abad, comer y llevar.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Cuervos vienen, carne huelen.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Bestia alegre, echada pace.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Secreto a voces.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
De cuentos suele irse a chismes.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
No hay secreto si tres lo saben.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
A feria vayas que más valgas.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
El que come y canta loco se levanta.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Hombres de noche, muñecos de día.
Es mejor sudar que temblar