Aprendo mientras vivo.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
El hambre aguza el ingenio.
El primer amor nunca se olvida
Antes doblar que quebrar.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
A mal vivir, mal morir.
Demasiada alegría es dolorosa
No es posible defenderse del aburrimiento
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Las indirectas del padre Cobos.
Ira de hermanos, ira de diablos.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Machete caído indio muerto.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Precaverse contra un posible percance.
El cerdo siempre busca el fango.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.