La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El movimiento se demuestra andando.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El hambre arroja al lobo al bosque.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Más pija que el Don Bosco.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Bragueta abierta pájaro muerto.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Árbol que no arraiga no crece.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Un juego de cartas se juega con dinero
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Hay más días que longanizas.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El que come solo, muere solo.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
El hombre nació para morir, es mortal.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Cada palo que aguante su vela.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
La adoración es una admiración trascendental
Bien de mis males, mal de mis bienes.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Las acciones revelan las pasiones
Donde entra la cabeza, entra la cola
El toro y el melón, como salen, son.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
La suerte nunca da, solo presta.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.