Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Muchos pocos hacen un mucho.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Hierba segada, buen sol espera.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Alabanza propia es vituperio.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Por la boca muere el pez.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Galga salida, a liebre parida.
Adelante con los faroles.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
La alegría es gemela
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Ingratos hacen recatados.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
De sabios es cambiar de parecer.
La distancia hace a las montañas más azules.
Agua, agua, que se quema la fragua.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Bien reza, pero mal ofrece.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Cazador y cazado confían en Dios.
Los mejores consejos, en los más viejos.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
La prisa es la madre de la imperfección.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Cuidados ajenos, matan al asno.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.