El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Ruego de Rey, mandato es.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Alabar y callar para medrar.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Abrojos, abren ojos.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Amor con hambre, no dura.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
No serán novillas, si tienen criadillas.
Cuanto más saben los hombres peores son
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Con leña prometida no se calienta la casa.
La mala paga , aunque sea en paja.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Los pensamientos no pagan peaje
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Els lladres grans enforquen als petits.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Ni lava ni presta la batea.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Ruin amigo no vale un higo.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.