Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Bailaré según tu música.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Desbarata hasta un balín.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Más perdido que un moco en una oreja.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
No saber una jota.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Hermanos hay tanto por hacer!
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Un protector es como un manto.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
De mi maíz ni un grano.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Una carreta vacía hace ruidos.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Esto son habas contadas.
De Jaén, o fuleros o malajes.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Genio y figura hasta la sepultura.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Por la plata baila el mono.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.