Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Dios, si da nieve, también da lana.
Dinero de canto, se va rodando.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Una manzana podrida daña el barril completo.
La lima, lima a la lima.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Menos idea que Geral pasando música.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Vicio no castigado crece desatado
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Carta echada, no puede ser retirada.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Cada loco con su tema.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Vale más una vieja que un pejeverde.
El pez muere por su propia boca.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Por San Martín, trompos al camino.
También de alegría se puede morir
A amo ruin, mozo malsín.
Dos capitanes hunden la nave.
No gastés pólvora en chimancos.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Tras cada pregón, azote.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Al ingrato con la punta del zapato.