Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
A la larga, todo se arregla.
Solo como Adán en el día de la madre
Quien teme la muerte no goza la vida.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Ser feliz como pez en el agua
Alábate, asno, que te crece el rabo.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La verdad sale en boca de los niños.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
La fantasía es el reposo del alma
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
A espaldas vueltas, memorias muertas.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Son como uña y mugre.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
A chico pié, gran zapato.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Matanga dijo la changa.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Adonde no te llaman, no vayas.
De noche madrugan los arrieros.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Limpia tu moco, y no harás poco.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.