El mal trago pasarlo pronto.
Ley puesta, trampa hecha.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El que mucho promete, poco cumple.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Quien sabe, sabe.
Un hombre puede lo que sabe
Pocas palabras son mejor.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Cuentas claras conservan amistades.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Cuando masques, no chasques.
Pesar compartido, pronto es ido.
Contra la gota, ni gota.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Hacer buenas (o malas) migas.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Una rata dentro de una tinaja.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Lo que va viene.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Al mal paso, darle prisa.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Haz lo que haces.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.