Año de espigas, anuncio de buenas migas.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Mear sin peer, rara vez.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Los amantes que se pelean, se adoran
Con el metro que midas, te medirán.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
El que tiene narices, no manda a oler.
Dar caramelo.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Hablar a tontas y a locas.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Lo comido por lo servido.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
En carrera larga hay desquite.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El mal trago pasarlo pronto.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.