Las penas de amor las quita el licor
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
No se manda al corazón
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
A pan duro, diente agudo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Se las sabe por libro
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Beso, queso y vino espeso.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Si vas para volver, no vayas.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
En el camino se enderezan las cargas.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Rana en el fondo del pozo.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Amor con casada, vida arriesgada.
Bella por fuera, triste por dentro
Cada ollero alaba su puchero.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Lo prometido es deuda.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El hombre es para el hombre un espejo.
Joven intrépido no deja memoria.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.