Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
A la pereza persigue la pobreza.
Más ven cuatro ojos que dos.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Nunca te apures para que dures.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
La paciencia es la llave del paraíso.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Matar dos pájaros de un tiro.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
A Dios rogando y con el mazo dando.
Me lo contó un pajarito
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
El aburrimiento es una desgracia
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Incluso el día más largo tiene un final
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Escoba nueva, barre bien.
A buey viejo, no se le saca paso.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Al rey muerto rey puesto.
Lo barato cuesta caro
No gastes pólvora en gallinazos.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Dos capitanes hunden la nave.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El amor destierra la vergüenza.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Todo lo que no es dado es perdido
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Más vale prevenir que curar.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
El primer amor nunca se olvida