Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Y vuelta la burra al trigo.
Lo que se ve, se aprende.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
No necesito tecomates para nadar.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Con el engañador, se tú mentidor.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
A barco nuevo, capitán viejo.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Buena mula, mala bestia.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Casa hecha, bolsa deshecha.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Ave por ave, el carnero si volare.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Donde no hay regla se pone ella.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Desbarata hasta un balín.
La virtud en sí es un premio
El lo que se pierde, se aprende.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
El temor modifica tu conducta.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Hacerse de la vista gorda.
Quien te ha visto y quien te ve.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Más fea que una patada en la canilla.
Entre amigos no hay cumplidos.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
La lluvia no se queda en el cielo.
Aramos, dijo la mosca al buey.