El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Matar dos pájaros con una piedra.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Vencer no es vergonzoso
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Quien cerca halla, cerca calla.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
El que mucho habla, mucho yerra.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Dar y tejer es buen saber.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El tiempo todo lo cura
Cuanto más primos, más adentro.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
En el amor solo el principio es divertido
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Amigo y vino deben de ser añejos.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
El que tiene narices, no manda a oler.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
A rey muerto, principe coronado.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
A fullero, fullero y medio.
Escucha tu corazón... que sabe.
Remo corto, barca pequeña.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Calle el que dio y hable el que recibió.