De sabios es cambiar de parecer.
El amor refresca como el rocío
La mejor felicidad, es la conformidad.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Las armas las cargan el diablo.
La libertad es un pan bien cocido
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Ítem de lista viñeteada
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El ceremonial es el humo de la amistad
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Orden y contraorden, desorden.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Empieza la tarea y luego termínala.
Antes doblar que quebrar.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
De boca para fuera.
Caer es más sencillo que levantarse.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
A lo hecho, pecho.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Hablar más que lora mojada.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Meter aguja y sacar reja.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Mañana te lo dirá la vida.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Pocas palabras son mejor.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.