El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Bien convida, quien prestó bebe.
La adoración es una admiración trascendental
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Para aprender, perder.
Errar es humano.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Al bueno por amor y al malo por temor.
No le pidas peras al olmo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Burlas que son veras, otro las quiera.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Quien no canea, calvea.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
A confite de monja pan de azúcar.
Hasta los animales se fastidian.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Bien cantas, pero mal entonas.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Ya me cansé de descansar.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Una abeja vale más que mil moscas
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd