El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Nunca cages mas de lo que comes.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Estrenar casas y domar potros, otros.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Palabra dada, palabra sagrada.
El hable es plata, el silencio es oro.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Esto está en chino.
La tercera es la vencida"
La alegría intensa es cosa seria
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Pedir peras al olmo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Irse con la música a otra parte.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Hija que casas, casa que abrasa.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
¡A darle que es mole de olla!
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Indio comido, puesto al camino.
El amor refresca como el rocío
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.