Caldera observada no hierve jamás.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Las botas del diablo no hacen ruido.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Oración de perro no va al cielo.
Noche toledana. (Irse de farra).
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Juntos pero no revueltos.
El enano ve gigantes por todas partes.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
A buena confesión, mala penitencia.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
La flor caída no vuelve a la planta
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
El nosotros anula el yo.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Nunca te duermas en los laureles.
Como turco en la neblina.
Buena es la costumbre en el bien.
El que fía, o pierde o porfía.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Quien bien ata, bien desata.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.